12º Temporada de Sobrenatural










💋 Mafia, deseo… y un test de paciencia que no pasé
Trilogía El olvido más dulce – Danielle Lori
Libros: El olvido más dulce, La redención más oscura, El poder más cruel
Porque quería un buen dark romance con mafiosos y tensión sexual en llamas.
Porque todo el mundo en TikTok decía que Christian Allister y Nicholas eran la fantasía máxima.
Porque me prometieron obsesión, peligro, pasión y traumas sabrosos.
Porque las portadas gritaban “pecado literario sexy”.
En los protagonistas masculinos que actúan como si tuvieran una licencia para ser intensos… pero sin desarrollo real.
En las “heroínas con carácter” que al final siempre ceden a lo mismo: el tipo posesivo con daddy issues.
En la repetición de dinámicas: conoce al mafioso, se resiste, él la domina, ella cede, drama innecesario, final forzado.
En lo genérico de las tramas: cero sorpresas, cero giros, todo basado en tensión sexual y trauma emocional.
En los diálogos… que a veces parecían fanfic con exceso de azúcar y gritos internos.
El olvido más dulce empezó bien… y se volvió una fantasía de TikTok con guion de Wattpad.
La redención más oscura fue básicamente “mismo molde, otro nombre”.
El poder más cruel me dejó con cara de “¿era esto o podía haber dormido bien?”.
Ningún personaje evolucionaba realmente. Todo era atracción carnal y celos estilo adolescente con metralleta.
Lo dejé. Lo intenté. Pero me harté de tanto machito oscuro y tanta protagonista con síndrome de estocolmo glam.
🚫 Enterrada con una rosa negra, un pasaporte falso y un diario lleno de citas cliché.
Tal vez funcione para alguien con más tolerancia al drama romántico mafioso… pero yo me bajé del coche negro con vidrios polarizados y no pienso mirar atrás.
BONUS – Frase lapidaria:
"Me prometieron pasión prohibida… y me entregaron un déjà vu con pistola."






💸 Caído en el campo de batalla tras sobrevivir a Seis de Cuervos
Reino de Ladrones (segunda parte de la bilogía Seis de Cuervos) – Leigh Bardugo
Porque el primer libro, aunque lento, tenía potencial.
Porque el cliffhanger del final me dejó con ganas de saber qué pasaba con Inej.
Porque me prometieron que "el segundo libro es mil veces mejor".
Porque creí que Kaz Brekker aún podía redimirse y darme el atraco de mi vida.
En las 50 primeras páginas de puro recap + sufrimiento gratuito.
En los planes que ya no eran inteligentes, solo convenientes.
En Kaz haciendo todo menos evolucionar emocionalmente.
En el relleno. DEMASIADO RELLENO. Parecía que la autora tenía contrato para alargar páginas, no para cerrar arcos.
En ese dramón romántico forzado entre personajes que merecían más acción y menos suspiros reprimidos.
Tenías a una banda de inadaptados con trauma… y los encerraste emocionalmente en un drama tipo telenovela post-heist.
Lo que en el primer libro era promesa de fuego, en el segundo fue pura ceniza.
La tensión cayó, el ritmo se arrastró y la magia del primer libro se perdió en la burocracia emocional.
Me cansé de esperar el gran giro, la gran traición, el gran momento. Nunca llegó.
Dejé el libro a medio camino. Ni siquiera me despedí. Simplemente lo cerré… y no volví.
💀 Enterrado con contrato de no resurrección.
Lo intenté. En serio. Me leí más de medio libro con la esperanza de que el atraco emocional fuera real, pero solo me robó el tiempo. No lo odio, pero no lo reviviría. Ketterdam puede seguir sin mí.
BONUS – Frase lapidaria:
"Creí que el segundo libro me robaría el corazón… y solo me quitó las ganas de leer."



